06/06/08

Me muero

Necesitaba calmarme porque estoy muy cabreado y he puesto Drowned World (Substitute For Love), y Madonna, muy oportuna, ha cantado "I traded fame for love / without a second thought / It all became a silly a game / Some things cannot be bought".

Pues donde dice "fame" yo digo "dinero" y donde dice "love" yo digo "sueño". Esta mañana me he acostado a las 10:00, he dormido hasta las 12:30 porque me he despertado de los nervios que tenía por el miedo de pasar del despertador (como siempre hago) y no despertarme a las 15:00, hora en que tendría que empezar a prepararme para un curso al que he ido esta tarde, del que he salido a las 20:00. He llegado a mi casa media hora después y he intentado dormir algo antes de irme a trabajar de nuevo, pero no ha servido de nada. Total, que he dormido dos horas y media y aún debo aguantar despierto hasta las 8:30 de mañana. Me espera una noche y madrugada de viernes en la que intentar dormir incluso un cuarto de hora es ridículo porque en cuanto cierro los párpados llaman a la puerta.

Y mis padres me dicen que por qué lo voy a dejar con lo bien que estás. Como Tania S., "yo es que me río".

P.D: Sé que soy un pesado hablando del curro, pero ¿qué le voy a hacer?. Cuando este verano sea libre, hablaré de otras cositas.

24/05/08

Un turno de noche es mucho más triste

De vez en cuando tengo una noche horrible que bate records, y al día siguiente empiezo a escribir una entrada hablando un poco sobre cómo ha ido, pero siempre pienso "bah", la guardo como borrador y queda en el olvido.

Pero necesito escribir sobre esta noche, porque así en el futuro pensaré "wow, qué bien estoy ahora". Y quien se aburra, ya sabe:



O también puede visitar los blogs de la lista de la derecha, antes de cerrar la ventana.

Para empezar, había dormido 4 horas, desde las 16:00 hasta las 20:00, porque por la mañana había estado buscando el regalo del 35º aniversario de mis padres, y a mediodía almorcé con ellos y mi hermano.
Me dirigí al trabajo mientras llovía e intentando evitar las zamburguesas, esas baldosas sueltas que hay en la calle Céspedes y que nunca sabes si tendrán un charquito de agua debajo. El restaurante del hotel estaba vacío y sólo quedaban por llegar dos habitaciones.

Unas chicas llamaron a recepción desde su habitación y preguntaron si yo creía que llovería, porque iban a ir a la Feria que empezó anoche, y querían que les aconsejara si ponerse sandalias o botas. Es lo malo de la temporada alta, que se llena el hotel de pijas que pueden pagar lo carísimas que están las habitaciones (desde el punto de vista de un servidor, que se quedará en este albergue cuando vaya a ver a Kelly). Le dije, simpatiquísimo e intentando que no se oyeran mis pensamientos de "qué chocho tenéis", que mejor llevaran botas, ya que la zona de la Feria está llena de arena y, si no llovía entonces, quizá llovería más tarde y se llenarían los pies de barro. Dijeron que aymuchasgraciasmuyamable y colgaron.

Llegaron unas chicas sobre las 23:30, se fueron a la Feria, y volvieron sobre la 01:00, porque llovía muchísimo.
En ese punto, y viendo el poco movimiento que había, y que ya había hecho todo mi trabajo, la caja, y que todo estaba limpito, pensé "podría aprovechar ahora para descansar un poco".

A los cinco minutos de preparar mi catre y tenderme, oigo que bajan mis amigas las botasandalias, que yo creí que se habían rajado. Me dirijo a recepción, les enseño en un mapa cómo ir a la Feria y me despido pensando que en una hora volverán. Ay, qué inocente soy. Volvieron a las 7:00 y, resumiendo mucho mucho, diré que entre la 1 y pico y las 7, cada 15 o 20 minutos alguien interrumpía los mil sueños que tuve, y cada vez que me despertaban me cabreaba un poquito más.

Si Jack Torrance se volvía loco en un hotel donde no tenía nada que hacer, imaginad cómo he pasado esta noche atendiendo a 10 borrachos por hora mientras yo me moría de sueño.

A las 7 llegó un italiano que no tenía mucha pinta de cliente, y me dijo el apellido de uno que lleva viviendo en el hotel desde el 1 de Febrero. Lo repetiré con estilo Pasillero:

A las 7 llegó un italiano que no tenía mucha pinta de cliente, y me dijo el apellido de uno que lleva viviendo en el hotel desde el 1 de Febrero.


Le dije que no tenía ni idea de dónde estaba y le pregunté si quería que yo marcara el número de su habitación para hablar con él por teléfono. Aunque yo creí que diría "un espresso", dijo que sí. Marqué y le pasé el teléfono pero no contestó nadie. Este señor tan extraño me preguntó repetidamente y muy serio si su amigo estaba muerto y dije sonriendo "espero que no", aunque deep in my heart pensaba "pues mira, un borracho menos que soportar".

Que no hayan parado de llegar españoles borrachos a lo largo de la noche y hasta bien tarde no significa que me fuera a librar de los alemanes y japoneses que esperan en el marco de las puertas de sus habitaciones a que toquen las 8 para bajar a desayunar. Y si en el cartelito pusiera que se puede desayunar a las 7:59 y 30 segundos, bajarían a las 7:59 y 30 segundos.

Es un espectáculo maravilloso aunque a mí me toque los güevos. Mientras tocan las campanadas del reloj de la Mezquita, el restaurante se llena de turistas que piden que les dé de comer, como los pajaricos a sus mamás pájaras.

Para rematar, se ha roto el ordenador del curro, me he enterado de que Rufus Wainwright actúa en Sevilla el próximo viernes y me lo perderé, y el autobús se estaba yendo cuando he llegado a la parada. Un día wonderfulo.

El 16 de Julio, cuando acabe mi contrato, me voy a quedar como la madre de Hurley después de parir.

22/03/08

Tengo documentos

Semana Guarra





Estas fotos son de la mañana siguiente al Jueves Santo, cuando volvía del trabajo y no daba crédito de lo cerdísima que estaba la ciudad. Será que en la Última Cena a Cristo no le apeteció ponerse a recoger y dejó las latas de Coca Cola en el suelo, y sus fieles han hecho lo mismo en 2008. Fijaos que las papeleras no están precisamente rebosando, sino intactas.
Aunque me da algo de rabia que las zonas por las que tengo que pasar cada noche estén repletas de gente, y por eso deba callejear bastante para evitar las procesiones y llegar al curro (y menos mal que voy andando), más rabia me da ver estas últimas mañanas las calles así, sin contar la vergüenza que paso cuando me cruzo con algunos de los turistas más madrugadores, que miran hacia arriba para ver la torre de la Mezquita y al mirar hacia abajo se encuentran con el suelo así.
Si en un día cualquiera pasan miles de personas por la Plaza de las Tendillas y no termina así de sucia, ¿por qué
al estar esas miles de personas en la plaza a la vez termina todo tan sucio?
Seguro que una de las razones por las que Córdoba no fue la ciudad elegida para que Alanis Morissette grabara el videoclip de Thank U fue que vió fotos del suelo cordobés en las mañanas siguientes a las procesiones.
Mando un saludo y doy las gracias a los barrenderos que me lean, por conseguir que las calles queden limpitas y decentes en sólo unas horas.

Psss2

Compré la PS2 7 años, 3 meses y 21 días (gracias, timeanddate.com) después de que saliera a la venta. Es decir, el sábado pasado. Aparte del pack con 2 mandos y la tarjeta de 8 Mb, me llevé el Singstar 90's y un pack baratillo con dos juegos de coches (Need For Speed: Carbono y Burnout: Revenge), que son los que más me gustan y menos me cansan. También me han prestado el Silent Hill 2 y el Canis Canem Edit. En el último juego, tu personaje es un chico de 15 años en un colegio privado. Puedes pegar a todo el mundo o dejar que te peguen y portarte bien. Supongo que no hace falta aclarar lo que, como todo el mundo, hago yo. Aunque también saco buenas notas en clase, sobre todo en Química, donde consigues petardos, bombas fétidas y polvos pica pica ("sufre, mamón").

Al principio no jugaba mucho al Need For Speed: Carbono porque iba descontrolado y siempre me estrellaba, pero ayer cambié los controles para usar "las flechitas" en lugar del joystick y ahora lo puedo manejar con precisión. Como ya me habían comentado, lo mejor es tunear tu coche. Yo ya he conseguido que mi coche sea el más chumino de la ciudad. Mirad:




Y eso que no había pegatinas de Hello Kitty ni de las princesas Disney.

25/02/08

Qué rabia da

Estoy ahora mismo que me dan ganas de gritar como Looker: "Aaieeeeeeh".

Siempre me ha dado nosequé escribir algo malo sobre compañeros de clase o trabajo, por si acaso lo descubren, pero hoy tengo que hacerlo porque no puedo más y tampoco es plan de soltárselo todo a TeamJolie cuando hable por teléfono con él dentrunrato.

Durante este verano creo que no odié a nadie, porque las compas de clase odiosas no estaban ya en mi vida, pero hace unos meses llegó lo peor a mi trabajo, uno al que llamaremos Laguna porque es igual que Emilio Laguna.

Laguna es un mariconsón de unos 50 años, que por el hecho de estar casado y con hijas se permite soltar toda la pluma que le da la gana y ser una marica mala, pensando que nadie sospechará nada. El número de minutos que debemos compartir en el mismo sitio es, o bien cero, cuando yo paso a ocupar su puesto, o bien 45 cuando él está de camarero y termina 45 minutos después de que yo entre. En el primer caso él lo alarga hasta los 45 minutos y en el segundo hasta la hora y media, por gusto.

Pues bien, en esos interminables minutos tengo que ver cómo es el camarero más cutre que te puedas imaginar, hablando mientras tiene comida en la boca o cantando a toda voz ópera en el estilo de la gente que no sabe cantar ópera. Lo otro que tengo que aguantar es que diga cuando entro yo "ya ha llegado el modelo", "si es que eres ¡guapo!" (por supuesto, gritando para que se entere todo el mundo) o me coja las manos para calentarlas, según él, y decir "por Dios, pero mira qué manos, si son de pianista". Cuando se tiene que ir dice "Gato, échame. Échame que si estás aquí yo no me puedo ir" y "Gato, tú sabes que te quiero, ¿no?".
Si estoy con mi cara normal, respondiendo un correo electrónico o con mi cara de dividir 257 entre 13, suelta un "Gato, dame una sonrisa, dame una sonrisa" y yo procedo para que deje de pedirlo.

Eso cuando el niño está de buenas. Pero si no lo está prepárate, porque aparte de ser igual de cutre pasarán cosas que nos harán sentir vergüenza a todos los demás como:

- Cuando llega la hora de cerrar y suelta a todo volumen, "a ver si se cree el negro de mierda éste que va a estar cenando hasta las tantas".
- Cuando alguien llega a una hora que a él le parece tarde (o sea, después de las 22:00) y suelta las cartas dando un golpe en la mesa y continúa tratando TODO a golpes.

Un día que hizo esto último le dije "tranquilo, hijo" y me lió una que no veas, terminando con que soy "un niñato que no tiene ni idea de lo que es trabajar" y su famosa frase de que "yo he trabajado en restaurantes de 5 estrellas, ¿eh?", que creo que lo dice hasta cuando va a pedir el pan.

Una vez dicho esto, paso a contar lo que ha pasado hoy.

He llegado y cuando ni siquiera todo mi cuerpo estaba dentro del local me ha dicho "Gato, haz estas entradas que esta familia quiere irse al bingo y necesitan sus DNIs". En lugar de responder "¿y por qué no lo has hecho tú?, que para eso te pagan", me he puesto a hacerlo y ha continuado "que son unos pesados y no paran de dar la vara". He preguntado "vale, pero ¿de que habitación son?" y ME HE MUERTO cuando he visto que daba tres pasos y preguntaba a la familia, "¿qué habitación es la suya?". ¡¡¡Dijo eso de ellos teniéndolos allí mismo!!!

El caso es que lo hice, porque él deja todo el trabajo que pueda para mí porque, según dice los días que está de buenas "es que a mi Gato se le da mejor lo del ordenador" y según se inventa los días que está de malas "es que hoy hemos estado liadísimos", mientras de fondo suena un grillo y una bola de las del Oeste cruza la recepción.

A continuación, tras haber hecho yo la entrada empieza la ronda de piropos que ha terminado cogiéndome la cabeza como para dar un beso a lo pulpo y se ha acercado lentamente hasta que he tenido que apartar la cara de golpe, dejándole las manos vacías porque si no el mariconsón me hubiera besado, y encima con clientes delante. Al apartarse ha dicho "ñam, que te como todo el labio".

(DADME 5 MINUTOS PARA DE-GOMITAR AL RECORDARLO)


He puesto "puking" en el google para ilustrar el post con una imagen de un dibujito potando pero se han vivido momentos realmente asquerosos, así que mejor lo dejo.

A los 5 minutos de pasar lo del intento de beso, han llegado un chico y una chica a las 22:35 (la gente puede entrar hasta las 23:15), han preguntado si había alguna mesa disponible y Laguna ha dicho con un tono de voz que desgraciadamente no puedo reproducir, pero que para nada era de coña: "a ver si nos acostumbramos al horario europeo, ¿qué horas de comer son éstas?, ¡que son las diez y media!". Y al ver la pareja que Laguna aún no les había pegado, pensaron que podían pasar (para mi sorpresa, porque yo di por hecho que se irían en ese momento).



Cuando entraron al restaurante dije a Laguna "Laguna, te has pasado, tío" y dice todo chulo "¿de verdad crees que me he pasado? porque yo no lo creo. Si yo lo he dicho de broma..." y he dicho "ya, pero no todo el mundo es un cachondo mental y se lo va a tomar a broma". Y esa pareja eran un Guti y una Arantxa de Benito, vamos, que no eran el típico matrimonio que podrían conectar con el humor, por decirlo de alguna forma, de Laguna.

Al minuto Guti beta y Arantxa beta salieron y dijeron "adiós" y les dijo Laguna "ah, ¿se van?".

Y me aguanté las ganas de decir "estarás contento, ¿no?" mientras hacía como que contestaba un mail.

-Estás muy serio, Gato, ¡dame una sonrisa! -dijo Laguna.
-Ya...
-¡Dame una sonrisa!.
-No me apetece mucho sonrír, la verdad.
-¿Y eso? -preguntó.
-Hombre, pues porque creo que esta pareja no se hubiera ido si no le hubieras echado la bronca por venir a esa hora.

"Que por otra parte, a mi me parecía la más normal del mundo, y creo que lo que menos necesita una pareja que está de vacaciones es a un gilipollas diciendo a qué hora deben o no cenar", pensé.

-Pues yo no lo creo, ¿eh? -contestó-. Se hubieran ido de todas formas. Si hasta se han reído (¡¡¡mentira!!!).
-Que sí... -
-¿Crees que no?
-Pues no, yo creo que se han ido porque has sido maleducado con ellos. Es que si a mí me dicen eso en un restaurante también me voy.
-¿Te vas a poner a hablarme a mi de educación? ¡Que yo he trabajado en restaurantes de 5 estrellas!

Y aunque quería decir "y no tienes que decirme por qué ya no sigues trabajando en ellos" me conformé con un "pues precisamente por eso deberías tratar con la misma educación a cualquier tipo de cliente".

Y se volvió loca.

Resumiendo, se ha puesto a gritar que a ver si voy a ir yo a enseñarle cómo hacer su trabajo y que si patatín patatán. Se ha ido muy digna ella y sin decir adiós y he pensado en qué contestaré la próxima vez que me vea, cuando pida perdón por su comportamiento como las otras veces. Lo que quiero decirle es "me importas una mierda, así que no quiero ni que unos días te comportes como el gilipollas que en el fondo eres ni que otros días te comportes como si yo fuera el amor de tu vida".

Y sobre su problema de tratar a los clientes según le haya ido el día, yo digo a los hosteleros del mundo que trabajar en esto es como ser una Supermodelo 200X. A la gente le importa una mierda que estés enfadado o que no te apetezca trabajar. Tienes que ser educado, amable y sonreir, y no puedes estropear las vacaciones de una persona poniéndoles malas caras o siendo un borde. Y si no quieres sonreír, pues búscate otro trabajo, tío.